Ritmo circadiano y el Jet-Lag.
RITMO CIRCADIANO: Ritmo es un orden que organiza una sucesión de cosas, formado por la reiteración de ciclos en determinados intervalos temporales. Existen, de acuerdo al contexto, diferentes clases de ritmos.
El adjetivo circadiano, por su parte, se compone de dos vocablos latinos: circa (que puede traducirse como “cerca”) y dies (“día”). Se califica como circadiano a aquello que está vinculado a un período de unas veinticuatro horas.
El concepto de ritmo circadiano se utiliza en el ámbito de la biología para nombrar a las oscilaciones de ciertas variables de tipo de biológico en un intervalo temporal regular. Este ritmo también se conoce como ritmo biológico.
Lo habitual es que el ritmo circadiano esté vinculado a modificaciones ambientales que también se desarrollan de manera rítmica. De todas maneras, es unritmo endógeno (interno) que puede reducir o incrementar la duración del intervalo de acuerdo al ambiente.
Los ritmos circadianos más fáciles de advertir son aquellos vinculados a la vigilia y el descanso y a los patrones alimenticios. Una persona suele tener sueño o hambre siempre a un horario similar, ya que en su organismo se desencadenan diversos mecanismos por los ritmos circadianos. Si un ser humano siempre almuerza a las 12, es posible que todos los días comience a sentir hambre a medida que se acerca esta hora.
Los cambios o las interrupciones en los ritmos circadianos provocan diversos trastornos en la salud. Los individuos que sufren insomnio y no pueden conciliar el sueño en los horarios acostumbrados, o que experimentan el trastorno conocido comojet lag al viajar muchas horas en avión, se enfrentan a distintos inconvenientes en su organismo.
En este contexto, se habla de trastornos del ritmo circadiano para definir la asincronía que tiene lugar entre las fases de vigilia y sueño en relación con el ciclo geofísico día/noche de nuestro planeta y los momentos en los cuales tenemos obligaciones tales como asistir al trabajo o a un centro de estudios, por ejemplo. Una de las consecuencias del insomnio es la somnolencia diurna, la cual puede tener una repercusión muy seria en la vida cotidiana, como ser problemas de concentración, irritabilidad por encima de lo normal y depresión. La falta de sueño durante la noche puede impactar de forma considerablemente negativa en nuestras actividades sociales y causar la pérdida de puestos de trabajo o el fracaso escolar, entre otras consecuencias. Por eso, ante los primeros signos de somnolencia diurna se recomienda buscar ayuda profesional inmediatamente.
Entre los tipos de trastorno del ritmo circadiano se encuentran los siguientes:
* adelanto de fase: con el paso del tiempo, especialmente a partir de los sesenta años de edad, los seres humanos comenzamos a mostrar un patrón muy particular con respecto a las horas de sueño, que se caracteriza por ir a dormir más temprano que antes y, en consecuencia, despertar también de manera precoz;
* retraso de fase: es un síndrome que se distingue por la imposibilidad de comenzar el sueño a la hora habitual o en el momento deseado, así como la gran dificultad para levantarse por las mañanas y cumplir con los horarios impuestos por las obligaciones. Cuando continuar durmiendo no es una opción, esto deriva en una disminución del período de sueño;
* irregularidad del ritmo vigilia-sueño: se trata de una distribución muy desordenada de los períodos de sueño y vigilia, a lo largo de las 24 horas. Si bien la cantidad de sueño total suele ser la normal, el problema reside en que se fragmenta y se dispersa a lo largo del día y la noche, lo cual repercute negativamente en elrendimiento a lo largo del día. Por lo general, las siestas son numerosas y duran varias horas.
JET-LAG: Viajar a miles de kilómetros en solo unas horas gracias al avión es una de las maravillas del mundo moderno, sin embargo, tanta velocidad suele provocar que nuestro aterrizaje sea un tanto forzoso. Por norma general, cuando nos desplazamos de un continente a otro en poco tiempo, nuestro organismo se resiente y sentimos cansancio, sueño, dolor de cabeza u otras muchas molestias. Quizás no lo hayas notado durante el vuelo, pero si experimentas esa sensación en el lugar de destino es porque contigo viajaba uno de los peores compañeros de travesía: el jet lag.
Este desequilibrio, conocido también como síndrome de los husos horarios o disritmia circadiana, se manifiesta cuando atravesamos varios meridianos. Sucede porque nuestro ritmo biológico (ritmo circadiano) tarda en adaptarse al nuevo horario que nos impone el país de destino. Ese reloj interno que todos tenemos abarca ciclos de 24 horas y 11 minutos, por eso cuando atravesamos varias franjas de la Tierra le estamos añadiendo o restando horas, según la dirección en la que nos desplazamos. La consecuencia más habitual es que sentimos sueño durante el día o no podemos dormir por la noche, pero el jet lag también es causa de otras incomodidades.
El nivel de intensidad con el que nos afecta este trastorno depende de varios factores. El principal es la cantidad de husos horarios que superemos hasta llegar a otro país. Cuantos más crucemos, mayores serán los síntomas que padezcamos. Algunos expertos indican que hace falta como mínimo una diferencia de dos horas para sentir las consecuencias, mientras que otros amplían este periodo a cuatro horas.
Otro condicionante importante es la dirección en la que vayamos. Al viajar hacia el oeste el impacto del jet jag será menor que si el trayecto se realiza hacia el este; o, lo que es lo mismo, la desincronización de nuestro reloj interno será más acusada si volamos desde España a China que si nuestro destino se encuentra en el Caribe. Esto ocurre porque cuando nos dirigimos hacia el oeste estamos aumentando la jornada para nuestro biorritmo y el cuerpo nota menos la diferencia entre el día y la noche.
Si nuestro viaje se realiza hacia el norte o el sur sin cambiar de región horaria no habrá de qué preocuparse, puesto que el jet lagno hará su aparición.
En base a esos condicionantes personales y a otros como el punto cardinal hacia el que nos dirigimos o la diferencia horaria con el punto de origen, el impacto del jet lag puede durar desde unas horas hasta varios días. Con los síntomas sucederá lo mismo, es posible que solo se sientan algunos de ellos o varios. Entre los más habituales se encuentran:
- -Somnolencia o dificultad para dormir: dependiendo del lugar donde se encuentre el país de destino, el día será más largo o más corto tras la llegada. De esa manera, tendremos sueño aunque aún sea de día en el oeste, mientras que será complicado conciliar el sueño durante la noche en el este.
- -Cansancio, tanto físico como psicológico: el jet lag puede manifestarse en forma de fatiga física y también en dificultades para concentrarse, confusión o pérdidas de memoria. Esto es debido principalmente a la falta de descanso.
- -Cambio de estado de ánimo: irritabilidad, apatía, depresión o enfado son algunos de los cambios de humor que provoca la descompensación del tiempo en algunas personas.
- -Molestias digestivas: este tipo de problemas puede ir desde un dolor de estómago hasta diarreas, náuseas o vómitos. El cambio de alimentación está relacionado con este desorden, pero en lo que al síndrome de los husos horarios se refiere el motivo es que ingerimos alimentos en momentos a los que no está acostumbrado nuestro cuerpo.
- Otros síntomas que surgen a causa del jet lag son dolores de cabeza, sequedad nasal o de la garganta, deshidratación, escalofríos o dolores en las piernas. Estos últimos están relacionados, sobre todo, con las condiciones del vuelo, que suele producirse en un ambiente seco, sin aire fresco y en un lugar estrecho donde resulta difícil estirar los músculos.

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